Los quistes ováricos son frecuentes en mujeres jóvenes y durante la menopausia y están asociados a cambios hormonales que se puede dar en estas etapas, aunque la mayoría son de origen benigno, en realidad estos son sacos llenos de fluido y en ocasiones pueden tener contenidos sólidos. Los síntomas de los quistes en los ovarios varían en cada persona, los más comunes son el dolor en la región baja del abdomen, flujo vaginal que puede o no tener coloración oscura, periodos menstruales prolongadas o ausentes.
Otros de los síntomas de los quistes en los ovarios es la hinchazón en la zona pélvica, a veces dolor al orinar y fiebre que pueden o no darse el cuidado debido, por creer que son pasajeros, confundiéndolos con infecciones urinarias, aunque rara vez pasa ya que se puede distinguir cuando la mujer se realiza el examen del papanicolau cada 1 a 3 años. Puede aparecer en la adolescencia al sangrado y desaparecer a lo largo de unas dos semanas.
Como tratamiento a los quistes ováricos, la fitoterapia toma gran puesto por su administración externa que se cree fomenta alivio rápido a los dolores pélvicos. El diente de león tomado en infusiones 3 veces por día, el espino blanco en tintura con una dosis de 12 a 15 gotas en las mañanas e igual. Así mismos se pueden recetar pastillas anticonceptivas si se tiene conocimiento mediante exámenes que el quiste tiene un tamaño reducido, de lo contrario el tratamiento a seguir es la cirugía.
En el tratamiento quirúrgico, se recomienda la salpingooforectomía, es decir la extirpación del quiste, con posterior reconstrucción del ovario para no limitar la reproducción de la mujer, siempre que se presente el caso para no dañar ciertos órganos, en personas de edad avanzada hay posibilidad de tener que retirar por completo la matriz, trompas de Falopio y ovarios con recuperación por reposo.