Síntomas de los Quistes Ováricos

Gran parte de las mujeres que padecen de quistes de ovario son asintomáticas, pudiendo incluso no enterarse nunca de éstos, o ser un hallazgo casual en una exploración de rutina.

En otras ocasiones pueden aparecer algunas molestias tales como dolor pélvico de tipo agudo punzante o vago y compresivo, esto depende de la causa del quiste y de su evolución.

En cuanto al dolor es importante identificar su relación con el ciclo menstrual.

El dolor es cíclico si aparece en los días de la menstruación, y es no cíclico si se presenta sin ninguna relación con el ciclo menstrual.


Un dolor de inicio brusco, agudo e intenso puede ser signo de una torsión ovárica temprana, una rotura de un quiste hemorrágico o de un absceso tuboovárico.

Otras veces, más que dolor la paciente percibe es una sensación de presión mal definida a consecuencia de distensión de la cápsula ovárica.

Además el dolor también puede reflejarse en la espalda baja, y confundirse con padecimientos urinarios o musculares.

Así mismo puede darse una virilización, es decir, aparición de características masculinas en las mujeres.

Principalmente denota la aparición de vello en zonas inhabituales en la mujer.

Como la región facial, la línea alba, entre otras propias del sexo masculino, lo cual puede ser consecuencia de una mayor producción de andrógenos por estimulación de las células tecales del ovario.

La manifestación de síntomas se relaciona también con el tamaño del quiste.


Por lo común los quistes que son pequeños no producen síntomas, a menos que tengan un efecto hormonal importante, mientras mas grande sea el quiste es mas probable que exprese síntomas.